Convocatoria para el Diseño del Nuevo Museo Nacional del Ecuador
2026 | 2do Premio | Equipamiento

Quito, Ecuador.
Equipo: MCM+A taller de arquitectura + MENDOZA PARTIDA + ESTÚDIO AMÉRICA
sol de aguas
Nuestra propuesta para el Museo Nacional del Ecuador no se entiende como un objeto aislado sobre el predio, sino como la respuesta arquitectónica a un orden urbano que ya existía, latente, en la trama de la ciudad: el Plan Jones Odriozola introdujo en esta zona un orden diagonal, que aquí se cruza con el eje norte-sur del parque La Carolina.

Implantación general

Esquema Propuesta Urbana
Eje Norte-Sur
Frente a esta condición el proyecto opta por coser estas tramas, esta decisión se convierte en la estructura generadora de un sistema espacial de barras paralelas orientadas hacia el parque, unidas por pasajes de luz y sombra, que ordenan el programa museístico y generan una porosidad continua entre la ciudad y el paisaje. Entre las barras, el edificio cede espacio a la ciudad: umbrales, retranqueos, patios, pasajes. Un orden geométrico que recuerda el trabajo de Araceli Gilbert, Olga Dueñas o los sellos Jama Coaque.

Sello Jama Coaque

Manhattan. Araceli Gilbert

Trémolo. Olga Dueñas

Isometría explotada
La organización interior de flujos: público, técnico y logístico se resuelven como recorridos paralelos independientes. Las salas de exposición permanente, dispuestas en primera y segunda planta, son espacios diáfanos y flexibles, iluminados en sentido norte-sur para evitar incidencia solar directa, puestos en relación visual estratégica con la ciudad, una secuencia de patios entre ellas, como pausas espaciales y también mecanismos bioclimáticos del edificio.

Las actividades del MuNa se extienden al patio exterior, pausando el recorrido, volcándose al paisaje de Quito.

Exposiciones amplias, flexibles, grandes espacios con posibilidad de subdividir y controlar la luz natural.
Cada frente del edificio responde a condiciones distintas - escala, flujo, memoria urbana pero con un lenguaje unitario. Hacia la Av. Eloy Alfaro, genera una gran plaza jardín, prolongación de la plaza del MAGAP; hacia la Av. República, el edificio crece y se alinea al perfil urbano, para alojar auditorio, mediateca, biblioteca, oficinas, culminando en el restaurante mirador; hacia San Salvador vuelve a elevarse para albergar las áreas de conservación y reserva, misma que se prolonga al primer subsuelo bajo condiciones rigurosas de conservación y estanqueidad.

Imagen desde la Av. Eloy Alfaro

Visión urbana desde la Av. Eloy Alfaro
El edificio del Museo se presenta como una pieza unitaria y rotunda —una sola piel de ladrillo regional/cuencano que envuelve sus fachadas bajo un mismo lenguaje—, capaz de sostener la monumentalidad que exige un museo nacional sin competir en altura con su entorno inmediato. Hacia el interior, esa misma contundencia se abre en un zócalo permeable y en pliegues porosos que conducen al visitante desde la plaza hasta el patio de acceso luminoso, el Sol de aguas, donde la experiencia se vuelve íntima y cercana a la escala humana.

Patio urbano de acceso "Sol de Aguas"
El proyecto se sostiene así en una doble condición: ser memoria activa de un trazado que la ciudad había olvidado, y ser, simultáneamente, un espacio público abierto a la construcción ciudadana, donde los límites entre arquitectura y el paisaje del parque terminan por fundirse. Un museo que tiene la capacidad de activar y transformar el entorno urbano y la ciudad.

Ilustración de estrategias de sostenibilidad y paisaje




"La identidad latinoamericana no reside en la pureza de un origen, sino en la capacidad de integrar la diferencia y reinventarse continuamente."
-Bolívar Echeverría
Arquitectura: MCM+A taller de arquitectura (Yadhira Álvarez, Pablo Moreira, Natalia Corral), Mendoza Partida (Mara Partida, Héctor Mendoza), Estúdio América (Lucas Fehr, Guilherme Lemke Motta).
Especialistas: Ernesto Bilbao (Especialista en Paisaje), Ana María Armijos (Especialista Museográfico), Ricardo Rubiales (Especialista Museográfico), Jorge Vintimilla (Especialista Estructural).
Asesores: Jaime Andrade Heymann, arquitectura y escultura. Ignacio Moreira, biólogo.
Colaboradores: Marcelo Gualotuña, Renato Orrego, Iván Mora, Antonio Moreira, Ana P. Vernaza, Anita Mora, Romina Pérez, Esteban Guerrero, Francisca Echeverría, Karen González, José Bernal, Evelyn Taipe, Rosario Zamudio, Oscar Espinosa, Nick Fish, Daniel Serrano, Pedro Lindenberg Motta.
Esculturas: Nanda Castillo, Daniel Andrade, Jaime Andrade H.




























